Partner for Surgery

Catalogue for Philanthropy One of the Best 2011 - 2012Rotary InternationalCFC Number 11624

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By Rita María Roesch


Part 1 Published on February 5,2010
Part 2 Published on Feburary 12,2010

Part 1

Ventana “La Fundación ‘Compañero en Salud’ ofrece un nuevo modelo de salvar vidas a través de cirugías,” cantó el Clarinero

El Quinto Ángel

“La historia que escribo hoy tiene como propósito encontrar al quinto ángel,” susurró el Clarinero. Les cuento la razón. Miles de familias guatemaltecas en el área rural sufren problemas de salud. Hernias, tumores, quistes. Las mujeres pocas veces reciben atención ginecológica y la niñez, crónicamente desnutrida, padece de malformaciones como labio leporino y paladar hendido para mencionar algunas de las tantas afecciones. Son familias de escasos recursos. Una operación quirúrgica está fuera de sus posibilidades. Es por eso que la muerte les ronda cerca.

No es un secreto que nuestro sistema de salud público, especialmente en el interior de la república, es inoperante. Realmente es un desastre. Los hospitales carecen de medicinas, los quirófanos, si los hay, no están debidamente equipados. Los médicos se cuentan con los dedos. ¿Los centros de salud? En muchas poblaciones son un adorno.

Si usted es un chapín con corazón y siente el dolor de sus semejantes, seguramente se atreverá a tomar de la mano a una persona enferma y buscará ayuda para curarla. ¿Pero a dónde acude? ¿Quién paga la cirugía? ¿Quién acompaña al paciente durante su recuperación? ¿Quién da seguimiento a su historial clínico?

El primer ángel. En 1999 llegó a Paquip, un pueblo del departamento de Chimaltenango, un joven de 23 años llamado Todd Peterson. Era voluntario del Cuerpo de Paz. La gente le tomó cariño, lo aceptó como parte de la comunidad. Todd descubrió los problemas de salud que padecían muchas personas en el pueblo. Como se había ganado su confianza les pidió a los más enfermos que lo acompañaran a la ciudad de Antigua Guatemala a buscar ayuda médica. Todd nunca se imaginó las dificultades que tendría que superar para que sus amigos fueran atendidos. Sin embargo, su solidaria intención abrió puertas. Logró, contra viento y marea, que sus amigos fueran operados, los acompañó durante la recuperación y volvió con ellos a la comunidad ya curados. Para ese momento el tiempo de servicio en Guatemala había terminado y Todd tuvo que regresar a Estados Unidos.

Aparece el segundo ángel. En Estados Unidos, Todd, le pidió a sus padres, Frank y Linda Peterson, que continuaran la labor que él había iniciado en Guatemala. Los señores Peterson vinieron a Guatemala con el compromiso de hacer crecer la chispa de amor que Todd había dejado prendida. Frank no es médico. Es un ingeniero retirado con un corazón fuera de serie. Frank recorrió Guatemala. Aprendió español y se familiarizó con nuestras dolorosas carencias. Como buen ingeniero sabía que, para llevar a cabo una acción eficiente, era necesario primero imaginar un futuro que funcionara. Así fue como dedicó un año (del 2000 al 2001), para desarrollar un modelo, un mapa, que ordenaba todas las piezas del proceso que tenía que armar para que la misión de salvar vidas a través de cirugías en el área rural tuviera éxito. Quería que cada fase fuera bien hecha de principio a fin.

En Estados Unidos, Frank encontró el apoyo del Club Rotario para comprar equipo médico. También estableció contactos con excelentes médicos para que donaran su tiempo y su dinero para hacer jornadas quirúrgicas en Guatemala. Entonces Frank fundó una organización denominada “Partner for Surgery” (Compañero en Cirugía) para consolidar su visión. Sin embargo, faltaba el siguiente eslabón de la cadena solidaria. Hacía falta un lugar de calidad en Guatemala para llevar a cabo las cirugías.

Aparece el tercer ángel. Frank encuentra la Fundación “Compañero en Salud”…

Part 2

Ventana Compañero en Salud busca a las personas enfermas que viven en aldeas lejanas y que sólo se curan mediante una cirugía.

EL QUINTO ANGEL (2)

Aparece el tercer ángel. “La energía sigue al pensamiento,” susurró el Clarinero. Frank Peterson soñaba con un “pequeño hospital.” ¿Sincronía o milagro? Frank conoció al eminente cirujano y filántropo guatemalteco, el Dr. Rodolfo Herrera Llerandi quién tenía el mismo sueño y por ese motivo había creado la Fundación “Compañero en Salud.” El Dr. Rodolfo Herrera (Q.E.P.D.), fundó diversas instituciones médicas en Guatemala: el Hospital Centro Médico, el Hospital Herrera Llerandi, el Hospital Universitario Esperanza, la Facultad de Medicina de la Universidad Francisco Marroquín y la Fundación Chusita Llerandi de Herrera. Frank no podía haber encontrado a un mejor aliado.

En el año 2004, en San Juan Sacatepéquez, la Fundación Chusita Llerandi de Herrera inauguró el Centro de Salud Bárbara. Esta clínica, excelentemente equipada, sirve a la población del municipio y a todas las comunidades aledañas 24 horas al día los 365 días del año. El Dr. Herrera había dejado dos salones vacíos para que en algún momento sirvieran de módulos quirúrgicos. El encuentro con Frank puso en marcha el equipamiento de los dos módulos. El Club Rotario de Estados Unidos donó generosamente más de dos millones de dólares en equipo con la última tecnología. De acuerdo a los médicos las salas de operaciones son una “obra de arte.”

Quedaba un eslabón para completar la cadena solidaria del sistema que permitiría que cientos de guatemaltecos transformaran su vida gracias a una cirugía: la construcción de un albergue. Los pacientes viajan desde poblados lejanos. Necesitan un lugar donde dormir, comer y sentirse seguros durante la fase pre-operatoria y durante su recuperación.

Aparece el cuarto ángel. El Dr. Herrera delegó la dirección de la Fundación Compañero en Salud, a su esposa, la señora Evelina González de Herrera. La señora de Herrera es un una mujer, como decimos los chapines, “de armas tomar.” Ella asumió el compromiso de conseguir los fondos para construir el albergue con celeridad. Fondo Unido y la Fundación Chusita Llerandi le apoyaron. En menos de un año el albergue San Gabriel había sido construido y estaba funcionando a un costado del Centro de Salud. El albergue tiene capacidad para recibir a 50 pacientes con un acompañante, incluye un área de cocina, comedor y lavandería.

El sistema de la Fundación Compañero en Salud funciona bien de principio a fin. Una de las piezas claves de su modelo radica en el trabajo del colaborador-. “Es la semilla del ejemplo que dejó sembrada Todd Peterson”, susurró el Clarinero. La Fundación contrata y capacita a hombres y mujeres que son líderes en sus comunidades (la gente confía en ellos y hablan el idioma del lugar), para que busquen a las personas que necesitan una cirugía para sanarse. El colaborador es quien habla con la familia, les explica el proceso pre y post operatorio, traslada a los pacientes en un bus al Centro de Salud y los regresa a sus hogares cuando han sido operados.

¿Y el quinto ángel? Ése es usted estimado lector. El programa llegará a mas chapines con su ayuda. Durante cada jornada médica se practican aproximadamente 60 cirugías. La meta es realizar 24 jornadas médicas anuales. Mil quinientos niños, mujeres y hombres que viven enfermos podrían ser curados y ser más felices cada año. ¿Qué cómo puede ayudar? Donando granos básicos para el albergue. Con un aporte económico para sufragar los gastos de los pacientes, o como voluntario en alguna de las etapas de la jornada médica. Llame al teléfono 23 66 18 72.


clarinerormr@hotmail.com